El déficit de presión de vapor (DPV), también llamado VPD, mide cuánto «tirón» de evaporación impone el aire sobre la planta: es la diferencia entre la humedad que el aire podría retener a una temperatura y la que tiene realmente. Se estima con temperatura y humedad relativa. Un DPV alto seca más; uno muy bajo reduce la demanda. En finca se consulta en panel con un sensor ambiental.
Hace calor, sopla viento o el aire se nota seco y gestionas el clima «como siempre». La duda útil: si la planta se está secando por el tirón del ambiente o si el perfil aún tiene reserva. Aquí verás qué es el déficit de presión de vapor (DPV o VPD), qué implica un valor alto o bajo, cómo se estima en parcela y cómo usarlo sin confundirlo con la evapotranspiración —sin umbrales inventados ni otra guía de riego o de heladas—.
Qué es el déficit de presión de vapor (DPV o VPD)
El déficit de presión de vapor (DPV) es la diferencia entre la presión de vapor de saturación —cuánta humedad puede retener el aire a una temperatura dada— y la presión de vapor real —cuánta humedad tiene realmente—. En forma divulgativa:
DPV = saturación − real.
Si el aire está cerca de saturarse, el déficit es pequeño: hay poca «sed» atmosférica. Si está muy seco respecto a lo que podría llevar a esa temperatura, el déficit es grande: la atmósfera «tira» más del agua de la hoja. Se expresa habitualmente en kilopascales (kPa); no hace falta memorizar fórmulas: lo importante es la idea de demanda evaporativa.
Ese tirón no es el agua que hay en el suelo. El DPV describe la demanda que impone la atmósfera sobre la planta (transpiración). La reserva en raíces es otro dato: la mides con humedad de suelo. Mezclar ambos es el error más frecuente al leer un panel climático.
Por qué importa en finca: un DPV elevado acelera la pérdida de agua por las hojas; si el perfil no acompaña, la planta puede estresarse aunque el riego del día anterior «parezca» suficiente a ojo. Un DPV muy bajo reduce esa demanda y, con aire muy húmedo, el contexto se acerca a condensación y rocío.
DPV y VPD: ¿es lo mismo?
Sí. DPV (déficit de presión de vapor) y VPD (vapor pressure deficit) son el mismo concepto. En español de explotación suele usarse DPV; en literatura y en equipos en inglés verás VPD. Si buscas «qué es VPD» o «VPD agricultura», estás en el sitio correcto: no hay dos magnitudes distintas.
DPV alto y DPV bajo: qué implica en el cultivo
No hace falta fijar un «ideal» en kPa por cultivo para usar el concepto con criterio. Lo útil en finca es leer el sentido del dato:
DPV alto. El aire está relativamente seco respecto a su capacidad a esa temperatura. La demanda de transpiración sube: la planta pierde agua más rápido. Si el perfil no aporta al ritmo que pide la hoja, aparece estrés. El riego o la reserva del suelo tienen que acompañar; el DPV solo avisa del tirón atmosférico, no dice cuánta agua queda en las raíces.
DPV bajo. Poca demanda evaporativa. El intercambio gaseoso y la transpiración se moderan. Cuando el aire está muy húmedo, el ambiente favorece condensación sobre hojas y estructuras: el punto de rocío se acerca a la temperatura del aire. Eso conecta con vigilancia de rocío y heladas —hermano distinto—; el detalle está en heladas en los cultivos.
Un mismo DPV no significa lo mismo en un hortícola bajo plástico que en una viña al aire libre a mediodía. El valor tiene más sentido en tu parcela y en el momento, no como cifra aislada de una tabla genérica.
Cómo se mide o estima el DPV en la finca
El DPV no sale de un «sensor de DPV» mágico. Se estima (se calcula) a partir de la temperatura del aire y la humedad relativa (HR). Con esas dos variables se obtiene la presión de vapor de saturación (función de la temperatura) y la presión de vapor real (función de la HR). La diferencia es el DPV. En plataformas de telemetría también puede usarse la presión barométrica como contexto; lo esencial en parcela sigue siendo un buen sensor de temperatura y humedad del aire.
Cuando buscas «medidor de DPV» o «sensor VPD», lo honesto es: necesitas un sensor ambiental de temperatura y HR; el DPV (y a menudo la temperatura de rocío) se calculan en el software o en el panel. No «leen» el déficit directamente.

Dato local frente a estación lejana. El microclima de tu parcela no es el del aeropuerto. Un sensor ambiental en finca te da el DPV que de verdad «ve» tu cultivo. El marco de estaciones está en para qué sirven las estaciones agroclimáticas —aquí no lo reescribimos—.
Cómo usarlo (y por qué no basta solo el DPV)
El uso operativo del DPV es de contexto atmosférico, no de receta de riego suelta:
- Lee el tirón. DPV alto → más demanda de transpiración; bajo → demanda moderada.
- Cruza con el suelo. El DPV no mide el agua en raíces. Para abrir el riego, contrasta con humedad de suelo: cuándo regar con sensores de humedad de suelo y cómo ajustar el riego con sensores de humedad de suelo. Un sensor de suelo (por ejemplo AT32) valida la reserva; el DPV explica el ritmo de agotamiento.
- No lo confundas con la ET. El DPV no es la evapotranspiración (ETo / ETc / Kc). Guía: qué es la evapotranspiración, cómo medirla y controlarla.
- Viento. Puede subir la transpiración a igualdad de DPV. Detalle en el anemómetro en agricultura.
Regla corta: DPV = contexto; suelo = validación; ET = demanda hídrica estimada.
Del sensor ambiental al panel
Mirar solo la HR o la temperatura «a ojo», o fiarse de un parte lejano, no te da el DPV de tu parcela. El salto práctico es medir en finca y ver el cálculo en el panel.
Un sensor ambiental como el MET3 registra humedad relativa, temperatura y presión barométrica. A partir de esas lecturas, la plataforma calcula el DPV y la temperatura de rocío; las notificaciones de heladas y rocío se apoyan en ese contexto —el workflow de alertas está en heladas, no lo repetimos aquí—. El dato viaja con el transmisor Link hasta el panel en app.prismab.com, sin cuotas. El mapa de equipos está en tecnología.
Con sol directo la radiación puede sesgar la temperatura: ver sensor MET3 EXT. Contexto: ventajas de instalar un sensor ambiental.
Así consultas el tirón atmosférico con datos de tu explotación, cruzables con humedad de suelo cuando toque el riego.
En resumen: DPV (o VPD) = saturación − real; alto o bajo marca la demanda de transpiración; se estima con temperatura y HR; se usa junto al suelo y sin confundirlo con la ET. MET3, Link y panel lo calculan en parcela.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el déficit de presión de vapor (DPV)?
Es la diferencia entre la humedad que el aire podría retener a una temperatura y la que tiene realmente. Indica la demanda de evaporación/transpiración que impone la atmósfera. No mide el agua del suelo. Se estima con temperatura y humedad relativa.
¿DPV y VPD son lo mismo?
Sí. DPV es la forma habitual en español; VPD es la sigla inglesa vapor pressure deficit. Mismo concepto: si ves VPD en un panel o equipo, estás mirando el DPV.
¿Cómo se calcula o mide el DPV en una finca?
Se calcula con temperatura del aire y humedad relativa. Un sensor ambiental mide esas variables; el panel obtiene el déficit (y a menudo la temperatura de rocío). Cuanto más representativo el punto en parcela, más útil el dato.
¿Qué pasa si el DPV es alto o bajo?
DPV alto: más transpiración y riesgo de estrés si el suelo no acompaña. DPV bajo: menos demanda; con aire muy húmedo, contexto de condensación y rocío. Criterio cualitativo, sin rangos ideales inventados.
¿El DPV es lo mismo que la evapotranspiración?
No. La ET estima la demanda hídrica (ETo, ETc, Kc); el DPV describe el déficit de vapor aire–hoja. No son intercambiables. Guía: qué es la evapotranspiración.
¿Sirve el DPV solo para decidir el riego?
No basta solo. Cruza el DPV con humedad de suelo en raíces. Momento y dosis: cuándo regar con sensores de humedad y cómo ajustar el riego.
¿Qué sensor hace falta para ver el DPV?
Un sensor ambiental de temperatura y HR. Con el MET3 (más presión) el panel calcula DPV y temperatura de rocío; el Link lleva los datos a app.prismab.com sin cuotas. No hace falta un «sensor de DPV» aparte.
¿El DPV sirve para heladas o rocío?
El mismo sensor ambiental calcula temperatura de rocío y apoya alertas de helada/rocío. El workflow de daño y protección está en consecuencias de las heladas en los cultivos. Aquí el foco es el DPV.

