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Todo aquel que haya intentado germinar una planta en casa o en la escuela sabe que existen una serie de condiciones para que ocurra. El clima, ciertamente, es uno de los factores más influyentes, puesto que determina la disponibilidad de agua, la temperatura y la humedad. Sin embargo, hay otro con el mismo nivel de relevancia: la calidad de la tierra. Precisamente por ello es necesario llevar a cabo análisis de suelos.

Un estudio de este tipo puede revelar información valiosa que influirá en la toma de decisiones previa al trabajo de la tierra. De hecho, es tan importante que tiene repercusión incluso en la inversión en tecnología y otros pasos necesarios para crear las condiciones adecuadas para cultivar. Dicho esto, aprovecharemos esta ocasión para hablar sobre el papel del análisis del suelo en los programas de manejo agronómico.

¿Qué información proporciona el análisis del suelo?

El análisis del suelo agrícola es un paso fundamental antes de iniciar cualquier cultivo. En primer lugar, porque cada especie requiere de condiciones particulares para desarrollarse y convertirse en un producto de calidad. El suelo en el que se plante debe proporcionar la cantidad de nutrientes adecuada y su relación con el pH; además, deberá contar con una textura adecuada para retener el agua de cierta manera.

Textura

De hecho, la textura es uno de los aspectos más importantes, como mencionamos en una nota previa. Y es que no solo puede determinar la humedad; también influye en la erosión, la oxigenación y, por ende, en la descomposición de la materia orgánica y la facilidad para trabajar la tierra. La textura de uno de los factores que más influirá en el sistema de riego a implementar, una decisión crucial para una cosecha exitosa.

Disponibilidad de nutrientes

Otra información indispensable que nos revela un análisis del suelo agrícola es la disponibilidad de nutrientes; siendo más específicos, de macronutrientes, como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y magnesio, y micronutrientes, como manganeso, hierro, boro, cinc, cobre y molibdeno. La concentración de estos también influye en los otros parámetros y, conocerla, puede ayudar a tomar decisiones mejor enfocadas.

pH

El pH es una de medida de la acidez o alcalinidad de un medio específico; de forma más simple, es lo que indicará si este es ácido o alcalino. Un análisis del suelo básico revelará este dato, lo que a su vez guía a los analistas en la disponibilidad de nutrientes, como el fósforo, tan vital para los cultivos. Asimismo, da una idea de la concentración de los micronutrientes, elementos que dependen mucho del pH.

Conductividad eléctrica

Un análisis del suelo también podría darnos una idea de la salinidad del terreno que, al mismo tiempo, nos revela su conductividad eléctrica. Y si bien este término poco puede aludir a lo que ocurre en los campos agrícolas, constituye una propiedad de interés. Al conocer su magnitud, se puede comparar con la documentada para cierta planta y planificar estrategias de riego y abonado.

¿Por qué es fundamental para cualquier cultivo?

Si bien todo lo expuesto hasta ahora desvela la importancia del análisis del suelo para los cultivos, podemos verla también desde su falta. Cuando no se toman las muestras o no se estudian de la forma correcta, las decisiones derivadas resultan erradas. A efectos prácticos, esto afectará la cantidad o calidad del abono a emplear lo que, a su vez, puede limitar la productividad de la tierra y generar pérdidas.

En pocas palabras, no hacer un análisis del suelo implica tomar decisiones a ciegas, sin aplicar los criterios adecuados en los siguientes pasos. Pero este tipo de consecuencias no ocurren únicamente por prescindir de este, sino también cuando se realiza sin el tecnicismo ni la tecnología adecuada. Por esta razón, también es indispensable contar con un personal cualificado para esta tarea.

No es lo mismo analizar muestras tomadas en la superficie que las tomadas a 60 o 70 centímetros de profundidad. Tampoco es útil analizar muestras que representen solo el 10% de una parcela cuando se recomienda analizar una por cada 5 a 10 hectáreas. En conclusión, la efectividad del análisis del suelo dependerá de la representatividad de las muestras, otro aspecto considerado por los profesionales del área.

En pocas palabras, el análisis del suelo nos permite conocer las propiedades de la tierra, sus virtudes y los desafíos que deberemos abordar para trabajarla. Sus costos pueden variar según las características y extensión del terreno, el clima y su accesibilidad; sin embargo, es menester realizarlo para aprovechar al máximo tanto el tiempo como el dinero invertido en los cultivos y obtener las máximas ganancias.

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Sergio Delgado Martorell

Periodista y consultor en marketing con 10 años de experiencia trabajando para empresas del sector agrícola y tecnológico. Aportando contenido y soluciones, tanto informativas como de posicionamiento, para empresas del sector. Apasionado del mundo tecnológico y su aplicación en la mejora de la gestión y la comunicación del sector agrícola

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