Un sensor para bomba de agua detecta cuándo la bomba se queda sin agua (por nivel, caudal, presión o consumo eléctrico) y la para antes de que trabaje en seco, algo que puede dañar el cierre mecánico y el motor. Si además mides el nivel del pozo y el caudal, recibes avisos a distancia y evitas bombear de más.
Conviene separar dos cosas desde el principio. Lo que corta la bomba va en el cuadro eléctrico y lo monta un instalador. Lo que hace Prismab es vigilar el nivel del pozo o del embalse y el caudal, y avisarte: no para la bomba ni la protege eléctricamente. Se complementan, no se sustituyen.
Imagina el verano en una finca de pozo: semanas sin llover, el nivel del sondeo baja un poco más cada día y la bomba sigue girando. Un día salta el térmico, o no salta, y cuando te enteras la caseta de bombeo lleva horas sin dar agua. Repasamos por qué se estropea una bomba, qué sensores la protegen, qué conviene medir para anticiparte y cuánta electricidad se te va en el bombeo.
Qué le pasa a una bomba cuando trabaja en seco
Una bomba sumergida se refrigera con el agua que la rodea. Si el agua falta, el motor se calienta, los rodamientos y el sello mecánico se desgastan y, en el peor caso, la avería es total. Lo explican Bola Systems y Toscano.
En un pozo, la causa más típica es el sobrebombeo. Según Grundfos, a menudo las bombas sumergibles sacan más agua de la que el pozo es capaz de reponer, y el nivel baja hasta la rejilla de entrada de la bomba. La solución más común es bajar la bomba en el pozo y ajustar el tamaño del depósito y los ciclos de riego. También puede haber entrada de aire o una rejilla que deja pasar poca agua.
Además, la marcha en seco no siempre provoca sobrecarga. Toscano recuerda que el magnetotérmico protege contra cortocircuitos y que el térmico tarda en calentarse, así que ninguno de los dos detecta por sí solo que falta agua. Por eso existen sensores y relés pensados para esto.
Tipos de sensor para bomba de agua (y cuál elegir)
Estas son las opciones habituales de sensor de bomba de agua para protegerla. Todas actúan sobre el cuadro eléctrico o sobre la propia bomba, y pueden pararla.
| Tipo | Qué mide | Dónde va | ¿Para la bomba? | Pros | Contras |
|---|---|---|---|---|---|
| Sondas o electrodos de nivel | Si hay agua en el nivel mínimo y máximo | Dentro del pozo o depósito, conectadas al cuadro | Sí | Método clásico y eficaz | Necesita un pozo accesible y calibrar la sensibilidad |
| Interruptor de flotador | La posición de una boya según el nivel | Depósito, balsa o pozo ancho | Sí | Sencillo, sin alimentación ni electrónica | En pozos estrechos puede engancharse |
| Relé de baja carga | El consumo eléctrico de la bomba | En el cuadro, sin nada en el pozo | Sí | Sin sondas ni obras en el pozo | Hay que ajustar bien el umbral al motor |
| Presostato o sensor de caudal | Presión o paso de agua con la bomba en marcha | En la impulsión, tras la bomba | Sí, si se conecta al cuadro o a un variador | Detecta también otros fallos de la instalación | No te dice el nivel del pozo |
| Protección integrada en la bomba o el variador | Presión o consumo, según el equipo | En la propia bomba o en su controlador | Sí | Todo en un solo equipo | Depende del modelo concreto |
Sondas, flotador y relé de baja carga
Las sondas de mínimo y máximo avisan al cuadro de que falta agua para que no arranque; Toscano las describe como el método más tradicional y efectivo, siempre que el pozo sea accesible. El flotador es la versión mecánica y va bien en depósitos y balsas; en un pozo estrecho, comprueba que no se enganche. El relé de baja carga se basa en que una bomba sin agua consume menos corriente: si el consumo cae bajo un umbral, la para y, pasado un tiempo, reintenta. Los hay sin sondas, por la intensidad de la bomba sumergible, útiles cuando no se pueden meter sondas.
Presostato o sensor de caudal
Si la bomba está en marcha y no hay presión ni caudal, algo falla: falta agua o hay un problema aguas abajo. Si quieres entender por qué la presión importa también para el cultivo, lo tienes en la presión del agua en el riego.
Bomba sumergible con sensor de nivel o protección integrada
Algunas bombas con variador de frecuencia llevan la protección de serie, como cuenta Bola Systems. Es cómodo, pero depende del modelo concreto y no te da el histórico del pozo.
Qué hacer en la práctica: protección eléctrica en el cuadro, siempre. Y si el pozo o la balsa es crítico para tu cosecha, suma medición de nivel y de caudal para ver tendencias. Que el instalador dimensione la protección según tu bomba y tu pozo.
Proteger no es lo mismo que vigilar
La protección corta en el momento. La medición continua te cuenta el porqué y te deja anticiparte, que es lo que más importa cuando el riego no puede esperar.
- Nivel del pozo o del embalse. Con un sensor de nivel sumergible para pozos y embalses ves si el nivel baja más cada campaña, si el pozo se recupera entre riegos y a partir de qué margen quieres que te avise. Si riegas desde balsa, te ayuda también controlar el embalse con sensores.
- Caudal y volumen. Con un contador de pulsos ves los m³ por hora, por día y por mes. Si un sector gasta más de lo normal, puede haber una fuga o una electroválvula bloqueada. Si con la bomba en marcha el volumen cae respecto a lo habitual, es una pista de que el pozo da menos o de que hay algo obstruido.
Esto se nota en cada tipo de cultivo:
- Hortícola (invernadero con goteo): riegos cortos y frecuentes, con la bomba arrancando muchas veces al día. Un pozo que da menos de lo previsto se ve antes en el caudal que en la planta.
- Extensivo (maíz o cereal de regadío): el riego se concentra en pocas semanas de máxima demanda, justo cuando el pozo baja. Un corte en plena campaña se paga en producción.
- Leñoso (olivar o almendro): si riegas en déficit, como en el riego deficitario controlado en almendro y olivo, ajustar las horas de bombeo a lo que el pozo da de verdad es parte del plan.
Ajustar las horas de bombeo a lo que da el pozo evita la marcha en seco y también los arranques y paradas continuos, que según Bola Systems acortan la vida del motor.

Un caso típico: la bomba sumergida que trabaja en seco
Es un escenario habitual, no un dato medido en una finca concreta. A finales de julio el nivel dinámico del pozo (el que tiene con la bomba funcionando) baja, la bomba sumergida empieza a aspirar aire y el motor se calienta. Si el cuadro no tiene protección, o está mal ajustada, la bomba se estropea. Repararla obliga a sacar toda la columna (bomba, motor, tubería y cable) con una grúa y llevarla al taller, con el riego parado en plena demanda del cultivo.
No hay un precio medio fiable para esa maniobra: depende de la profundidad, del peso de la columna y del acceso al pozo. Lo que sí está medido es cómo se reparte el coste. En la tesis de Mora Gómez (UMH, 2015), que aplica un modelo de mantenimiento a 22 pozos de comunidades de regantes, el 52,7 % del coste del mantenimiento preventivo fue de grúa y el 47,3 % de taller. Es un dato de mantenimiento programado, no de avería, pero muestra el peso de la grúa: más de la mitad del coste.
La protección del cuadro corta cuando el agua ya falta. El sensor de nivel te enseña que el pozo lleva semanas bajando y te avisa antes, para que cambies las horas de riego o bajes el caudal.
Cuánta electricidad se va en el bombeo
Elevar agua de un pozo cuesta mucha energía. Según la tesis de Mora Gómez (UMH, 2015), la extracción de agua de pozo concentra el 80 % del consumo energético del regadío en España.
El IDAE (2008) da una regla para hacerse una idea: por cada litro por segundo que hay que elevar 100 m, se demandan 1,25 kW de potencia. Y pone un ejemplo: un pozo que eleva 30 l/s desde 400 m, funcionando las 24 horas en el mes de julio, supone 150 kW durante 744 horas, que el IDAE cifra en 111.608 kWh al mes. Es un ejemplo del IDAE, no el consumo de tu finca: sirve para ver cómo se multiplican caudal, profundidad y horas. El IDAE añade que en el levante y el sureste son habituales niveles de agua de entre 200 y 400 m.
Con esa regla se ve cuánta energía se tira si la bomba trabaja de más: bombear con fugas, regar más de lo que pide el cultivo o dejarla girando cuando el pozo ya no da. Si quieres bajar la presión, empieza por el riego de baja presión. Para ver cuánto pesa en tus cuentas, mira cuánto cuesta regar una hectárea. Y si bombeas con energía fotovoltaica, repasa la bomba de riego solar.
Vigilar el pozo y el caudal desde el móvil, sin cuotas
El problema de muchas fincas es que la caseta de bombeo queda lejos y te enteras tarde. Para eso, en Prismab usamos sensores que miden y avisan:
- Sensor de nivel sumergible NA1. Mide el nivel de agua de forma continua en pozos y embalses, guarda el histórico y te permite poner avisos para tus márgenes de seguridad. Mide una columna de agua de hasta 20 m y el cable se pide a demanda (25 m sumergibles por defecto), así que cuéntanos la profundidad de tu pozo y cuánta agua hay por encima del sensor.
- Contador de pulsos CP9. Digitaliza los m³ de tu contador de agua si tiene salida de pulsos. Si el contador no la tiene, se conecta a un emisor de pulsos, que es un dispositivo aparte. Con un límite diario de consumo te avisa de fugas o electroválvulas bloqueadas.
- Transmisor Link. Envía los datos al panel sin SIM ni WiFi y sin cuotas mensuales, y dura 2 años con 4 pilas AA. Admite hasta 3 sensores, así que el NA1 y el CP9 pueden compartir transmisor. Puedes ver cómo funciona en nuestra tecnología.
- Panel en la nube. Estadísticas por horas, días y meses, accesibles desde el móvil.


Estos sensores no sustituyen a la protección eléctrica de la bomba: te avisan y te dan el histórico para decidir antes de que el problema llegue. Además, el Link envía los datos cada hora, no en segundos. Para parar la bomba en el instante, el cuadro; para saber qué pasa en el pozo y en la red de riego, los sensores.
Además del agua que sacas del pozo, también ayuda saber cuánta necesita de verdad el suelo.

Preguntas frecuentes
Para que se pare a tiempo, un sensor de agua para la bomba conectado al cuadro eléctrico: sondas de nivel, un relé de baja carga o la protección integrada de la bomba. Para vigilar a distancia, un sensor de nivel en el pozo y un contador de caudal que te avisen. Lo primero protege la bomba; lo segundo te deja anticiparte.
No siempre. Según Toscano, la marcha en seco no siempre genera sobrecarga, y el magnetotérmico y el térmico tradicional pueden no detectarla. Para eso se usan sondas de nivel, flotadores o un relé de baja carga. Pide a tu instalador que revise qué protección lleva tu cuadro.
Es una bomba cuyo cuadro o controlador incluye sondas de nivel o una protección integrada que detecta que falta agua. Hay modelos con variador que la llevan de serie. No es lo mismo que medir el nivel del pozo para llevar un histórico: eso lo hace un sensor de nivel aparte, que no para la bomba, pero te avisa de que el pozo baja.
Lo más habitual es que bombee más agua de la que el pozo repone, y el nivel baje hasta la rejilla de entrada. Según Grundfos, a menudo las bombas sumergibles sacan más de lo que el pozo es capaz de reponer. Medir el nivel durante la campaña te enseña cuándo baja y cuánto tarda en recuperarse.
Sí. Un sensor de nivel NA1 en el pozo y un contador de pulsos CP9 en el contador, conectados a un Link sin cuotas y con 2 años de autonomía con 4 pilas AA, envían los datos al panel. Puedes ver el histórico y recibir avisos. Estos sensores no cortan la bomba: de eso se ocupa el cuadro eléctrico.
Depende del caudal y de la profundidad. El IDAE da una regla: 1,25 kW por cada litro por segundo elevado 100 m. Su ejemplo, un pozo de 30 l/s a 400 m funcionando 24 horas en julio, suma 111.608 kWh al mes. Es un ejemplo, no tu consumo. Con tu caudal, tu profundidad y tus horas de riego puedes hacerte una idea.
La bomba se protege en el cuadro eléctrico, y el pozo y el caudal se vigilan con sensores. Con las dos cosas se evitan averías, kWh tirados y riegos que se cortan en plena campaña. Si quieres ver cómo montarlo en tu pozo, escríbenos en Prismab.
Foto de portada: Vraj Acharya (WELL Labs) / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

