Skip to main content

Para instalar sensores de humedad del suelo, lo habitual es uno por sector de riego, en zona representativa y bajo el gotero, a dos profundidades (30/60 cm leñosos; 15/30 cm hortícolas). Un punto mal elegido no representa el sector y lleva a regar mal. Para clima, uno ambiental por finca; empieza por 1–2 sectores críticos.

En 20–100 ha de regadío no mides por curiosidad: mides para no tirar agua, energía o abono al sector que no lo pedía. Si el sensor está en la cabecera, en una marra o lejos del gotero, las curvas engañan. Si aún dudas de por qué medir, empieza por los sensores de humedad del suelo para cultivos. Aquí verás cuántos poner, dónde, a qué profundidad, el paso a paso, un checklist y los errores típicos de campo.

¿Cuántos sensores de suelo necesito?

La regla de partida: un punto de medida por cada sector de riego, en una zona que lo represente bien. El sector es lo que abres, cierras y programas a la vez; si mides otro sitio, decides con datos ajenos. Ese punto, idealmente, lleva dos sensores a dos profundidades: «un sensor por sector» suele ser, en la práctica, un punto con dos sondas.

Sector homogéneo vs heterogéneo

La regla funciona si el sector es homogéneo: mismo suelo, pendiente, marco y variedad. En muchas fincas no lo es. Ejemplo: un sector de cítricos con mitad baja más arenosa que se seca antes, o un olivar con ladera y llano en el mismo turno. Un solo punto en la zona «buena» puede decir que sobra humedad mientras la arenosa ya pide agua.

Si conviven texturas, pendientes o variedades distintas, valora un segundo punto en la zona que se comporta distinto; si las curvas se separan de forma clara, plantéate dividir el sector. Más sobre texturas en qué son las texturas del suelo y cómo influyen en los cultivos.

Empieza pequeño y escala

No hace falta instrumentar toda la finca el primer día. Empieza por uno o dos sectores críticos: el que más agua gasta o el que más problemas te da. Deja que trabajen unas semanas, mira cómo responden las curvas a cada riego y comprueba que el punto resume el sector. Cuando te fíes de los datos, replicar es más rápido.

¿Y los sensores de clima?

Temperatura, humedad relativa y presión varían mucho menos dentro de una explotación que la humedad del suelo, así que basta con un sensor ambiental por finca. Más en las ventajas de optimizar un cultivo con un sensor ambiental.

Qué midesCuántos puntosNota
Humedad del suelo1 por sector de riegoEn zona representativa, bajo el gotero y a dos profundidades
Clima (sensor ambiental)1 por fincaEl clima cambia poco dentro de la explotación
Nivel de agua1 por balsa o embalseUno en cada punto de almacenamiento que quieras controlar

Dónde colocar el sensor dentro del sector

Elegir el punto es lo que más pesa en la calidad de los datos. Busca una zona «normal» y evita:

  • Los bordes, con más sol, viento o influencia de caminos y lindes.
  • La cabecera del ramal, donde la presión suele ser mayor y los goteros aportan algo más de agua.
  • El final del ramal, si la presión baja y el riego llega peor: tampoco resume el sector medio.
  • Las zonas encharcadas o los puntos bajos donde se acumula el agua.
  • Las marras y las plantas débiles o muy distintas del resto.
  • Los caminos de maquinaria, con suelo compactado y riesgo para el sensor.

Dentro de esa zona, elige un árbol o planta típica —ni el más vigoroso ni el más flojo— y coloca el sensor en la línea de plantas, cerca de las raíces activas y justo debajo del gotero. El centro del bulbo húmedo da las mejores curvas de drenaje. Si lo clavas entre goteros, mides suelo que casi no recibe agua.

A qué profundidad instalar los sensores

Con dos sensores a distintas profundidades ves el perfil: si el agua llega a las raíces, si se queda ahí o si sigue bajando.

  • Cultivos leñosos (frutales, cítricos, viña, olivar…): 30 y 60 cm.
  • Cultivos hortícolas: 15 y 30 cm.
Esquema de dos sensores de humedad bajo gotero a distinta profundidad en el perfil del suelo

El superior refleja la zona de raíces activas y cuándo empieza a secarse. El inferior avisa si el riego llega demasiado hondo: si sube con cada riego, probablemente aportas más agua de la que el cultivo aprovecha.

Cómo leer esas curvas: cómo ajustar el riego con sensores de humedad de suelo. Caso práctico: evitar la percolación profunda.

Cómo instalar un sensor de humedad del suelo paso a paso

  1. Elige el punto representativo del sector, en la línea de plantas y lejos de bordes, cabecera, encharcamientos y marras.
  2. Abre el hueco hasta la profundidad objetivo, justo bajo el gotero: 30 y 60 cm en leñosos, 15 y 30 cm en hortícolas.
  3. Clava el sensor con las púas en vertical y compacta bien la tierra alrededor. Si queda aire, las lecturas bailan.
  4. Comprueba que el gotero queda encima del sensor, en el centro del bulbo húmedo.
  5. Conecta los sensores a los puertos del transmisor.
  6. Fija la goma de riego con una piqueta, para que el gotero no se desplace durante la campaña.
  7. Enlaza el transmisor en el panel con su número de serie y comprueba que llegan datos.

Si prefieres verlo en imagen antes de salir a la parcela, este vídeo resume la instalación:

Conectar los sensores al Link y al panel

En Prismab, el sensor de suelo es el AT32, un sensor volumétrico 3 en 1 que mide humedad, conductividad y temperatura. Lo habitual es instalar dos AT32 por punto, uno en cada profundidad, y conectarlos al transmisor Link.

El Link admite hasta 3 sensores, así que un punto con dos profundidades deja un puerto libre. Envía los datos cada hora sin SIM ni WiFi y sin cuotas mensuales; no necesita concentrador, gateway ni datalogger. Funciona con 4 pilas AA y tiene 2 años de autonomía. Se enlaza en el panel con su número de serie.

Desde el panel (app.prismab.com) consultas el histórico, configuras alertas y descargas datos. Para el clima, un MET3 por finca mide humedad relativa, temperatura y presión, calcula DPV y punto de rocío, y avisa de heladas y rocío. Equipos en tecnología de Prismab. Si aún decides tipo de sensor o conectividad: cómo elegir sensores agrícolas para tu finca.

Checklist de instalación

Imprímela o llévala en el móvil. Marca cada casilla antes de dar el punto por cerrado:

  • ☐ Sectores de riego identificados y priorizados (1–2 críticos para empezar)
  • ☐ Un punto representativo por sector elegido (ni cabecera, ni borde, ni marra)
  • ☐ Gotero localizado y bulbo húmedo encima del punto
  • ☐ Profundidades según cultivo (30/60 cm leñosos · 15/30 cm hortícolas)
  • ☐ Púas en vertical y tierra compactada (sin aire alrededor)
  • ☐ Goma de riego fijada con piqueta
  • ☐ Sensores conectados al transmisor
  • ☐ Transmisor enlazado en el panel por número de serie
  • ☐ Primeras lecturas recibidas en el panel
  • ☐ Alertas configuradas y revisión de curvas tras las primeras semanas

Errores frecuentes al instalar sensores de suelo

  • Un solo sensor para toda la finca. Cada sector se riega a su manera; un punto no decide por los demás.
  • Ponerlo lejos del gotero o donde el gotero se mueve. Sin bulbo húmedo, o con la goma desplazada por el tractor, las curvas no sirven. La piqueta evita una campaña de datos inútiles.
  • Mal contacto con el suelo. Aire alrededor de las púas → lecturas erráticas y dejas de fiarte. Compacta bien.
  • Una sola profundidad cuando quieres controlar la percolación. Sin el sensor profundo no sabes si el agua se pierde bajo las raíces.
  • Elegir el punto más cómodo en vez del representativo. Junto al camino es fácil; rara vez resume el sector.
  • Ampliar a toda la finca antes de entender las curvas. Mejor aprender con uno o dos sectores y replicar después.

En resumen: instalar bien es, sobre todo, criterio —un punto representativo por sector, bajo el gotero y a dos profundidades—. Con dos AT32 por punto, un Link y el panel tienes los datos a mano; un MET3 por finca completa el clima. Empieza por el sector que más te preocupa.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos sensores de humedad del suelo necesito por sector de riego?

Lo recomendable es un punto de medida por sector de riego, en zona representativa y bajo el gotero. Ese punto suele llevar dos sensores a dos profundidades. Si el sector es heterogéneo (texturas, pendientes, variedades o edades distintas), valora un segundo punto o replantea la división del sector.

¿A qué profundidad se instalan los sensores de humedad?

En cultivos leñosos, a 30 y 60 cm; en hortícolas, a 15 y 30 cm. Dos profundidades permiten ver el perfil: el superior refleja la zona de raíces y el inferior indica si el agua se queda o sigue bajando por percolación.

¿Dónde se coloca el sensor respecto al gotero?

Justo debajo. El gotero debe quedar siempre encima, porque el centro del bulbo húmedo es la mejor referencia para curvas de drenaje. Fija la goma de riego con una piqueta para que no se desplace.

¿Cuántos sensores ambientales necesito?

Uno por finca. Temperatura, humedad relativa y presión varían poco dentro de una misma explotación; un único sensor ambiental bien situado basta para seguir el clima y recibir avisos de heladas o rocío.

¿Necesito un instalador o preinstalación eléctrica?

No. Los sensores de Prismab son autoinstalables y no requieren preinstalación eléctrica, infraestructura, caseta, concentrador ni tarjeta SIM. Puedes tener la red funcionando en menos de 5 minutos siguiendo los pasos e enlazando el transmisor en el panel.

¿Cuántos sensores puedo conectar a un transmisor Link?

Hasta 3. Lo habitual es conectar dos sensores de suelo a dos profundidades, lo que deja un puerto libre. Cada Link se enlaza en el panel con su número de serie y envía los datos cada hora.

¿Cuánto dura la batería del transmisor?

El transmisor Link funciona con 4 pilas AA y tiene 2 años de autonomía. No requiere preinstalación eléctrica ni caseta.

¿Puedo empezar con pocos sensores y ampliar después?

Sí. El sistema es modular: empieza con uno o dos sectores críticos y añade puntos cuando lo necesites. Más en cómo ampliar tu red de sensores con el Link V2.3.

Leave a Reply