Capacidad de campo del suelo: el agua que queda retenida cuando ya ha drenado el exceso tras un riego o una lluvia fuerte. Es el techo útil: lo que entra por encima se pierde bajo las raíces. Entre ella y el punto de marchitez está la reserva útil, la que usa la planta. Con 50 cm de raíces, un franco guarda unos 65–90 mm y una arena, 25–55 mm (cálculo con valores de la FAO [F1]).
Lo que te importa en la finca: ¿tiro agua (y abono) bajo las raíces «por si acaso»? El día a día de «¿riego hoy?» y «¿cuánto ajusto?» está en cómo decidir cuándo regar con sensores de humedad de suelo y en cómo ajustar el riego con sensores de humedad de suelo.
Qué es la capacidad de campo del suelo
En riego, la capacidad de campo es el estado del suelo cuando el exceso de agua libre (la que drena por gravedad) ya ha salido del perfil y queda retenida el agua que partículas y poros pueden sostener. El suelo está «a capacidad de campo»: hay humedad útil, pero no encharcamiento ni percolación activa bajo las raíces.
Por encima de ese nivel, el agua no se queda: se va por percolación profunda, sale del bulbo o deja el suelo saturado. No aporta a la planta y sí a la pérdida de agua y nutrientes. Pagas el turno… y parte se va abajo.
No es un número único ni un porcentaje igual en todos los sectores: depende de textura, estructura, profundidad y manejo. Contrástala en tu parcela. El marco amplio está en los conceptos básicos para la optimización del riego.
Capacidad de campo vs suelo saturado
En saturación, casi todos los poros están llenos de agua y el exceso aún no ha drenado. A capacidad de campo, el exceso gravitacional ya se ha ido; quedan poros con agua retenida y con aire. Regar «hasta saturación» y tomarlo como límite útil es un error frecuente y caro: lo que cuenta es el estado tras el drenaje, no el pico durante el aporte.
Cómo varía según textura
La textura condiciona cuánta agua retiene el suelo a capacidad de campo y con qué rapidez drena el exceso:
- En suelos arenosos, el drenaje es más rápido y la retención suele ser menor: el agua sobrante se pierde antes si no cuidas la dosis.
- En suelos limosos, intermedio: retienen más que la arena y drenan antes que muchas arcillas.
- En suelos arcillosos, la retención suele ser mayor y el drenaje más lento: el perfil tarda más en estabilizarse y la capacidad de campo se alcanza con lecturas más altas.
Como orientación, la FAO da estos rangos típicos de agua a capacidad de campo [F1]:
| Textura (clasificación USDA) | Agua a capacidad de campo, θCC (m³/m³) |
|---|---|
| Arena | 0,07–0,17 |
| Franco | 0,20–0,30 |
| Limo | 0,28–0,36 |
| Arcilla | 0,32–0,40 |
Para leer la tabla: 0,20 m³/m³ es un 20 % en volumen, o sea, 2 mm de agua por cada centímetro de suelo.
Capacidad de campo, punto de marchitez y agua disponible
Intervalo útil para la planta:
- Límite superior útil: capacidad de campo (tras drenaje del exceso gravitacional).
- Límite inferior útil: punto de marchitez permanente (PMP).
- Entre ambos: el agua disponible (agua útil) que la planta puede extraer con esfuerzo razonable.
Con sensores, el objetivo es mantener el perfil dentro de ese intervalo: ni tirar agua por arriba ni llegar al estrés por abajo.
La clasificación completa del agua del suelo está en tipos de agua en el suelo.
Punto de marchitez permanente
El punto de marchitez permanente es el contenido de agua por debajo del cual la planta no recupera la turgencia aunque después se aporte humedad. Es el límite inferior del intervalo útil, no un objetivo de riego. Llegar ahí implica estrés severo, con kilos o calidad que no vuelven; los umbrales de intervención se sitúan antes. Entre ambos está el agua disponible; medida en la profundidad de las raíces, es la reserva útil (la tienes más abajo).
Reserva útil del suelo: cuánta agua cabe en tu parcela
La reserva útil, o agua útil, es el agua que el suelo guarda entre la capacidad de campo y el punto de marchitez en la profundidad de las raíces [F1]. 1 mm sobre una hectárea son 10 m³ [F2]. Es el depósito que pagas por llenar: lo que riegues de más se va bajo las raíces con su abono y su bombeo.
Cómo se calcula, capa a capa
La FAO multiplica la diferencia entre capacidad de campo y punto de marchitez por la profundidad de raíces [F1]; la guía francesa de la reserva útil lo hace capa a capa, descuenta las piedras y suma las capas que exploran las raíces [F2]:
Reserva útil de la capa (mm) = 1.000 × (θCC − θPMP) × espesor (m) × (1 − fracción de piedras)
- θCC y θPMP: en m³/m³, de un análisis o, como orientación, de la tabla de arriba.
- Espesor: el de la capa, solo hasta donde llegan las raíces.
- Fracción de piedras: parte del volumen que ocupan las piedras que no retienen agua (un 20 % es 0,2).
La suma es un máximo: en las capas hondas, con menos raíces, el cultivo aprovecha menos de lo que da la cuenta [F2].
Las piedras también cuentan
Los elementos gruesos son la fracción del suelo mayor de 2 mm [F3]. Si no retienen agua, ocupan sitio en el depósito y hay que descontar su porcentaje en volumen. La guía francesa los desprecia cuando son menos del 10 % del volumen y avisa de que algunas piedras porosas, como ciertas sedimentarias, sí guardan agua útil [F2]. Cuidado con el análisis: el porcentaje de gruesos que da el laboratorio se refiere al total de la muestra [F3] y no tiene por qué coincidir con el volumen que ocupan las piedras en el perfil, que es el que pide la fórmula. Lo práctico es abrir una calicata y estimar qué parte de la pared de cada capa ocupan las piedras [F3]; es una estimación visual y aproximada [F2].
Un ejemplo con los valores de la FAO
En este ejemplo (cálculo propio con la tabla 19 de la FAO [F1]), un suelo franco tiene entre 0,13 y 0,18 m³/m³ de diferencia entre capacidad de campo y punto de marchitez. Con 50 cm de raíces: 1.000 × 0,13–0,18 × 0,5 = 65–90 mm, es decir, 650–900 m³/ha. Si esa capa tiene un 20 % de piedras en volumen que no retienen agua, se multiplica por 0,8: 52–72 mm (520–720 m³/ha). Con el mismo turno, la parcela pedregosa se llena antes y lo que sobra se va abajo.
Qué parte de esa reserva puede gastar el cultivo antes de regar depende del cultivo y del calor [F1]: lo tienes en agua del suelo: cuánta puede gastar el cultivo.
Cómo estimar o medir la capacidad de campo en tu finca
Método de campo divulgativo:
- Aplica un riego completo bien dimensionado (zona radicular mojada, sin charco permanente).
- Espera el drenaje del exceso gravitacional.
- Cuando la lectura deja de caer deprisa, ese nivel en la zona de raíces se aproxima a la capacidad de campo de ese punto.

La curva de capacidad de campo en el sensor
Tras un riego largo o una lluvia fuerte que moje toda la zona de raíces, la lectura de humedad sube, baja deprisa mientras drena el exceso (unas horas en suelo arenoso; hasta 2–3 días en arcilloso [F5]) y después baja mucho más despacio, porque ya solo la va gastando el cultivo [F1]. El nivel en el que la lectura deja de caer deprisa es tu referencia de capacidad de campo en ese punto y a esa profundidad. Es una lectura que interpretas tú: el sensor da la humedad, no calcula la capacidad de campo. El método de campo de la FAO es parecido, pero tapa la parcela para que no evapore y mide cada 24 horas hasta que los cambios son muy pequeños [F4]; con cultivo, la curva no llega a quedarse plana.
Con el histórico, compara varios riegos o lluvias para no tomar como referencia un pico de saturación. Ese nivel es lo que se suele llamar la «curva de capacidad de campo» del sensor. Cuando lo tengas, lo pones tú como umbral superior en el panel; cuándo y cuánto regar lo sigues decidiendo tú. La colocación física está en cómo instalar sensores de humedad del suelo.

Una vs dos profundidades
La lectura de arriba suele reaccionar antes al riego y a la evaporación. Si sube también la de abajo, el agua ha llegado al menos a esa profundidad; si no sube, el riego se ha quedado por encima. Si la de abajo sube y vuelve a bajar deprisa, parte del agua puede haber seguido más abajo. Con dos profundidades ves si el nivel de referencia es coherente en el perfil y no te engañas con una sola lectura.
Sensores volumétricos y tensiómetros
Un sensor de contenido volumétrico de agua y un tensiómetro (potencial mátrico) sitúan el perfil respecto a umbrales con unidades distintas: volumen frente a fuerza de retención. No son intercambiables a ojo. La comparativa canónica está en sensores de potencial mátrico y contenido volumétrico de agua: cuál debo utilizar en mi explotación. Con cualquiera de los dos, compara la curva del mismo sensor en el mismo punto.
Cómo usarla para decidir el riego (umbral superior)
Usa la capacidad de campo como techo. Cuando, tras el drenaje, la lectura ya está en o cerca de ese nivel, no sigas aportando agua «por si acaso». Lo mismo vale tras llover: al depósito solo suma la lluvia efectiva, la parte que se queda en la zona de raíces.
No hace falta llenar siempre hasta arriba: llena con criterio y no rebases el techo. Cuándo abrir y cuánto ajustar está en las guías del principio.
En el panel ves las curvas y el histórico de cada profundidad. Si pones como umbral superior el nivel que has sacado de tus curvas, el aviso salta cuando la lectura llega a ese nivel; la decisión de cortar el riego es tuya. Prismab mide y avisa; no conoce tu capacidad de campo. Si más adelante automatizas turnos, el encaje está en sistemas de riego automatizado con sensores de humedad del suelo.
Errores frecuentes al interpretar la capacidad de campo
- Confundir saturación con capacidad de campo: el pico durante el riego no cuenta.
- Copiar un valor de laboratorio de otra parcela o textura sin contrastarlo en tu sector.
- Leer solo una profundidad. Puedes creer que el perfil está lleno en superficie y aún seco (o al revés) en profundidad.
- Ignorar salinidad o conductividad cuando afectan a la lectura o al bulbo.
- Calcular la reserva útil con toda la profundidad del suelo en vez de la de las raíces, o sin descontar las piedras.
- Tratar la capacidad de campo como único umbral. Sin el límite inferior del intervalo (hacia el PMP) y sin criterio de cuándo abrir, solo tienes media decisión.

Cómo verlo con sensores Prismab
Flujo habitual: el sensor de suelo AT32 (humedad volumétrica, conductividad eléctrica aparente y temperatura) envía sus lecturas al transmisor Link, que tiene 3 puertos para sensores, lleva la conectividad incluida, sin cuotas, y funciona hasta 2 años con 4 pilas AA. Tú lo ves en app.prismab.com. Con dos AT32 a dos profundidades (en hortícolas en suelo, a 15 y 30 cm; en frutales y otros leñosos, a 30 y 60 cm) ves hasta dónde llega el agua en el perfil.
Prismab no calcula la reserva útil por ti: la calculas tú o tu técnico, con los datos de tu suelo. Si quieres saber qué necesitarías en tu finca, pide presupuesto.
En resumen: la capacidad de campo del suelo es el techo del agua útil; el PMP, el límite inferior; entre ambos, el agua disponible, que en la profundidad de las raíces es tu reserva útil. Búscala en tus curvas tras un riego o una lluvia y úsala como umbral superior.
Preguntas frecuentes
Es el agua que el suelo retiene después de que drene el exceso por gravedad tras un riego o una lluvia fuerte. Hay humedad útil para la planta, pero ya no hay agua libre bajando. En riego marca el umbral superior: lo que aportes por encima tiende a perderse bajo las raíces o fuera del bulbo.
La capacidad de campo es el techo del intervalo útil; el punto de marchitez permanente, el límite inferior, por debajo del cual la planta ya no recupera la turgencia. Entre ambos está el agua disponible. Regar cerca del techo llena el depósito; acercarse al punto de marchitez supone estrés severo, así que nunca es un objetivo de riego.
Es el agua entre capacidad de campo y punto de marchitez en la zona de raíces. Por capa: 1.000 × (θCC − θPMP) × espesor (m) × (1 − fracción de piedras), sumando las capas. Un franco con 50 cm de raíces da 65–90 mm; con 20 % de piedras, 52–72 mm (cálculo propio, FAO). Más en agua del suelo.
Riega de forma completa la zona de raíces, o aprovecha una lluvia fuerte, y mira la humedad cuando la lectura deja de caer deprisa: unas horas después en arena, hasta 2–3 días en arcilla. Ese nivel es tu referencia de techo; compruébalo en el histórico con varios riegos. No copies el valor de otra parcela sin comprobarlo.
Como techo: si después del drenaje la lectura ya está en ese nivel o muy cerca, no sigas aportando agua «por si acaso». El momento de abrir y el ajuste de la dosis se deciden con las guías de riego con sensores; aquí el criterio es no rebasar el límite superior del intervalo útil.
El exceso no se queda en la zona de raíces: baja por percolación profunda, puede lavar nutrientes y, si la saturación dura, empeora la aireación de las raíces. Pagas agua y bombeo sin ganar depósito útil. Por eso el techo protege a la vez al cultivo y a la eficiencia de tu riego.
Sí, de forma práctica. Tras un riego completo o una lluvia fuerte, el nivel en el que la lectura deja de caer deprisa en la zona de raíces se acerca al techo de ese punto. Lo interpretas tú y lo fijas tú como umbral; funciona mejor con histórico y dos profundidades. No sustituye a un análisis de laboratorio.
No. La capacidad de campo es un umbral: el estado del suelo después de drenar el exceso por gravedad. Los tipos de agua en el suelo son una clasificación más amplia: gravitacional, capilar (la más útil para la planta) e higroscópica. Aquí trabajamos el techo de riego; la clasificación completa la tienes en tipos de agua en el suelo.
Fuentes
- [F1] FAO. Evapotranspiración del cultivo (Estudio FAO Riego y Drenaje 56; Allen et al., 1998). Cap. 7, tabla 19 (θCC y θPMP por textura): fao.org; cap. 8, ecuación 82 (cálculo con la profundidad de raíces), descenso de la humedad por extracción del cultivo y cuánto puede gastar según cultivo y clima: fao.org
- [F2] RMT Sols et Territoires, Arvalis et al. (2022). Réservoir en eau du sol utilisable par les cultures. Guide d’estimation, cap. 1: 1 mm = 10 m³/ha, ecuaciones 4 a 7 (cálculo por horizonte y elementos gruesos) y 8–9 (suma de horizontes como máximo y aprovechamiento por las raíces); cap. 3: estimación visual de los elementos gruesos: sols-et-territoires.org
- [F3] Ministerio de Agricultura (1993). Hojas Divulgadoras n.º 5/1993, análisis de suelos: elementos gruesos (fracción mayor de 2 mm), pedregosidad en vertical en cada horizonte y calicata: mapa.gob.es
- [F4] FAO. Guidelines for designing and evaluating surface irrigation systems (Estudio FAO Riego y Drenaje 45; Walker, 1989), cap. 3 (método de campo para la capacidad de campo): fao.org
- [F5] FAO. Irrigation Water Management: Training Manual No. 1 — Introduction to Irrigation, cap. 2 «The soil», apdos. 2.3.2–2.3.3 (tiempo de drenaje según textura): fao.org

