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El riego deficitario controlado consiste en aplicar menos agua de la que el almendro o el olivo pedirían a demanda máxima, recortando sobre todo en las fases en las que el cultivo aguanta mejor el estrés. Así gastas menos agua y menos dinero sin renunciar a la cosecha ni a la calidad, siempre que midas la humedad del suelo y no dejes que el déficit se descontrole.

Funciona en campo: en un olivar superintensivo de Villena (Alicante), recortar el riego solo durante el endurecimiento del hueso, de julio a septiembre, gastó un 22 % menos de agua, sacó el mismo aceite y subió el margen neto de 481 a 707 €/ha (IVIA e IMIDA, Vida Rural 2025). Abajo tienes el caso completo, el calendario de fases, los riesgos y cómo saber si te pasas.

Qué es el riego deficitario controlado (y qué no es)

Regar en déficit es aplicar menos agua de la que el cultivo usaría con riego completo. Lo importante es lo de «controlado»: el recorte no se reparte igual todo el año, sino que se concentra en los periodos en los que el árbol es menos sensible a la falta de agua. Así lo describe el IFAPA en sus recomendaciones para el almendro en sequía (Junta de Andalucía).

No lo confundas con otras dos estrategias:

EstrategiaCómo se reparte el aguaPara qué sirve
Riego deficitario controladoSe recorta en las fases poco sensibles y se protege el riego en las sensiblesAhorrar agua manteniendo la producción y la calidad
Riego deficitario sostenidoEl mismo recorte durante todo el cicloRepartir de forma uniforme una dotación corta
Riego de supervivenciaLo justo para que el árbol no mueraSalvar la plantación en años de escasez extrema, no sacar cosecha

Tampoco es lo mismo que el déficit hídrico. El déficit es la falta de agua útil para la planta; el riego deficitario controlado es la forma de gestionar una dotación corta. Si quieres repasar el concepto, lo tienes en qué es el déficit hídrico.

No es «regar menos y ya está»: es un calendario de fases, un límite de estrés y una forma de medirlo.

RDC en almendro: cuándo recortar y cuándo no

Según el IFAPA, las necesidades máximas del almendro en Andalucía rondan los 8.000–9.000 m³/ha, mientras que las dotaciones en campañas sin restricción se quedan en 2.500–3.500 m³/ha (IFAPA, recomendaciones almendro). Lo que hay que decidir es cuándo recortar.

Almendras verdes en el árbol durante el llenado del grano
Almendras verdes durante el llenado del grano. Foto: 3268zauber / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).

Cuándo no tocar el riego:

  • De marzo a mediados de mayo, más o menos: floración ya pasada, cuajado, división celular del embrión, crecimiento rápido del fruto y brotación. Un estrés fuerte aquí puede tirarte fruto en masa, dejarte almendras más pequeñas y menos copa. En esta fase, no recortes.
  • Poscosecha (septiembre y octubre): el árbol diferencia las yemas de la flor del año que viene y acumula reservas. Si pasa sed ahora, lo verás en la floración y la brotación de la campaña siguiente. Una vez cosechado, vuelve a regar a lo que tocaría.

Cuándo puedes recortar: en el llenado del grano, de finales de primavera a principios de verano. Es cuando más demanda hay, así que es donde más se ahorra. El IFAPA recoge que, si el estrés no es excesivo en esta fase, se pueden plantear ahorros de agua del orden del 40 % sin reducciones significativas de producción (García-Tejero et al., 2018, citado por el IFAPA).

Un aviso del mismo informe: las plantaciones que venían bien regadas y pasan de golpe a riego de supervivencia o a secano son especialmente vulnerables, y el daño se puede arrastrar a las campañas siguientes (Moldero et al., 2022, citado por el IFAPA). Si empiezas, hazlo poco a poco.

Riego deficitario en olivar: almazara frente a mesa

En el olivo, el recorte se hace a partir del endurecimiento del hueso, que empieza hacia finales de junio, y antes de que el fruto entre de lleno en la formación de aceite. Así lo explica el IFAPA en sus recomendaciones para el olivar en sequía (Junta de Andalucía). En el ensayo de Villena que verás más abajo, esa fase se fijó de julio a septiembre.

Aceituna verde en la rama con gota de agua colgando y hoja de olivo

Fases que conviene cubrir:

  • Primavera, de la brotación al cuajado: si falta agua, se resienten las yemas, la floración, el cuajado y el crecimiento, y también la cosecha del año siguiente.
  • Hasta el endurecimiento del hueso: el fruto forma sus células; el estrés le quita tamaño.
  • Otoño: es cuando más aceite se forma. Para olivar de almazara, el IFAPA lo considera el momento más importante. Si puedes guardar agua, mejor reservarla para el otoño que gastarla en verano sin criterio.

Cuándo puedes recortar: en verano, una vez endurecido el hueso. Ojo: el IFAPA advierte de que la falta de agua en verano reduce el tamaño final del fruto y, según lo larga y fuerte que sea, también la formación de aceite.

Aceituna de mesa: aquí manda el calibre, así que los recortes deben ser menores que en almazara.

Los litros por árbol los tienes en cuánta agua necesita un olivo, en cuántos litros necesita un olivo por goteo y en la guía de riego del olivo.

Calendario resumido

CultivoNo recortesPuedes recortar con cuidado
AlmendroDe marzo a mediados de mayo (cuajado, fruto y brotes) y poscosecha (septiembre–octubre)Llenado del grano (finales de primavera, principios de verano)
Olivo de almazaraPrimavera hasta el endurecimiento del hueso y otoño (formación de aceite)Verano, tras el endurecimiento del hueso
Olivo de mesaIgual que en almazara, cuidando el calibreVerano, con recortes menores que en almazara

Fuente: IFAPA, recomendaciones para almendro y olivar en sequía.

Caso práctico: olivar superintensivo en Villena

El IVIA y el IMIDA lo midieron en una finca comercial de Villena (Alicante), zona semiárida: olivo Arbequina en superintensivo, marco de 4 × 1,5 m (1.667 árboles/ha), árboles de 13 años y goteros autocompensantes de 2,6 L/h cada metro. Son medias de cinco campañas, de 2014 a 2018 (Pérez-Pérez et al., «Estrategias de ahorro de agua en el riego del olivar superintensivo», Vida Rural, 15 de abril de 2025, repositorio del IVIA).

La estrategia que mejor salió (RDC1) regaba al 100 % de las necesidades del cultivo todo el año, salvo en el endurecimiento del hueso, de julio a septiembre, cuando bajaba al 40 %. El resto del ciclo, incluida la formación de aceite, se regaba completo.

Riego completoRDC1 (recorte de julio a septiembre)
Agua aplicada (m³/ha)4.4443.446
Aceituna (kg/ha)8.5357.568
Aceite (kg/ha)1.4301.434
Coste total (€/ha)4.5114.296
Margen neto (€/ha)481707

Se cogió menos aceituna, pero el mismo aceite: un 22 % menos de agua sin afectar significativamente a la producción de aceite, según la fuente. En el ensayo, el agua se valoró a 0,20 €/m³ y el aceite a 3,49 €/kg. El riego, contando agua y energía, suponía el 21 % del coste total con riego completo.

Nuestros cálculos con esas cifras (no vienen así en la fuente): son 998 m³/ha menos de agua. Solo en el pago del agua, eso son unos 200 €/ha (998 × 0,20 = 199,6 €). La diferencia de coste total que da el ensayo es de 215 €/ha, porque incluye la energía. El margen neto mejora en 226 €/ha.

Ahora, lo que sale mal. Una variante más dura (RDC2), que recortaba ya desde febrero, ahorró un 47 % de agua, pero dio un 9 % menos de aceite, y el margen neto se quedó en 464 €/ha, por debajo del riego completo. La más extrema (RDC3) perdió un 27 % de aceite y acabó con un margen negativo de −249 €/ha. Recortar en la fase correcta da dinero; recortar de más o antes de tiempo se paga.

Un matiz: los costes están actualizados a 2025 para una explotación tipo de 20 ha y los datos de campo son de 2014-2018. Tu cuenta depende de tu agua, tu luz y tu abono. Cada m³ que no aplicas ahorra agua, energía de bombeo y, si fertirrigas, el abono que va con él. Para poner precio a tu m³, mira cuánto cuesta regar una hectárea.

Riesgos reales antes de empezar

  • El almendro nota más el recorte. En un ensayo con almendro Vairo en Dos Hermanas (Sevilla), entre 2017 y 2019, el riego completo recibió de media 691 mm y el RDC moderado 382 mm: un 45 % menos de agua. En 2017 no hubo diferencias significativas de cosecha, pero en 2018 la pepita del RDC se quedó en 570 kg/ha frente a 1.407 kg/ha con riego completo (Lipan et al., artículo técnico hydroSOS, Universidad de Sevilla, UMH e IRTA). El ahorro es real, pero hay años en los que el recorte se paga caro.
  • Año seco. Si la campaña viene seca, el suelo llega a verano con menos reserva y el mismo porcentaje de recorte aprieta más al árbol.
  • Suelo poco profundo o ligero. Si el suelo guarda poca agua, el árbol no tiene de dónde tirar cuando le recortas, y el estrés llega antes. Ahí, recortes más suaves y más vigilancia.
  • Equivocarte de fase o cortar de golpe. Un estrés fuerte en primavera tira fruto; en la poscosecha del almendro compromete la flor del año siguiente; en el otoño del olivo de almazara se forma menos aceite. Y pasar de buen riego a supervivencia deja huella varias campañas.

Cómo saber si te estás pasando

Sin medir, el RDC se hace a ciegas. Estas son las señales que conviene mirar:

  1. Humedad del suelo en la zona de raíces. En leñosos, mejor a dos profundidades. Te dice si el perfil aún guarda agua útil o si el recorte ya está vaciando la reserva. Si la curva baja más deprisa de lo previsto y el riego no llega a reponer la profundidad de abajo, vas demasiado justo. El techo de referencia es la capacidad de campo. Cómo decidir el turno lo tienes en cuándo regar con sensores de humedad de suelo y en cómo ajustar el riego con sensores.
  2. Potencial hídrico de tallo, en la planta. Es la medida que usan los ensayos para fijar el límite del recorte. Se toma con cámara de presión, no con un sensor de suelo. Como referencia, en el ensayo de almendro de Dos Hermanas el RDC moderado se manejó con un umbral de −1,5 MPa durante el llenado del grano. Es el valor de ese ensayo, no una regla para tu finca.
  3. Tensión del agua en el suelo, si ya usas tensiómetros: indica el esfuerzo que hace la raíz para sacar agua. Lo explicamos en el uso de tensiómetros y en la tensión matricial óptima. No hay un umbral universal para almendro u olivo: depende del suelo y de la finca.
  4. Lo que ves en el árbol. Caída de fruto, frutos que se quedan pequeños o un brote que se para son avisos de que el estrés ya ha llegado demasiado lejos. Sirve para confirmar, no para avisar: cuando lo ves, el daño ya está hecho.
  5. La demanda del clima. La evapotranspiración orienta la dosis de cada semana, pero confírmala siempre con el suelo.
Gráfica de humedad del suelo en diente de sierra que sube con cada riego justo antes de cruzar la línea naranja de umbral
Ilustración: Prismab

En la práctica: programas el recorte por fase y tras cada turno miras si el agua llegó a las raíces o se fue por debajo. Al acabar la fase de recorte, comprueba que el perfil se recupera antes de que llegue la fase sensible. Para el olivar, tienes un caso desarrollado en sensores de humedad y tensión matricial en olivos, y la colocación en cómo instalar sensores de humedad del suelo.

Medir sin sumar cuotas: sensores, Link y panel

Con Prismab, el sensor de suelo AT32 mide la humedad volumétrica, la conductividad y la temperatura en la zona de raíces. El transmisor Link envía los datos sin SIM ni WiFi y dura 2 años con 4 pilas AA. Y tú ves las curvas en el panel app.prismab.com, sin cuotas de conectividad. Con el histórico puedes comparar fases y campañas y ver si el recorte de verano te dejó sin reserva para el otoño. Más en Link, transmisor autónomo y sin costes mensuales y en nuestra tecnología.

El riego deficitario controlado ahorra agua cuando el recorte cae en la fase correcta y vigilas el estrés en la parcela. Medir la humedad es lo que convierte el calendario en una decisión de turno.

En este vídeo se ve cómo se instala un sensor de suelo AT32 bajo el gotero.

Si quieres empezar por la base, aquí tienes nuestra guía gratuita sobre cómo elegir e instalar sensores de suelo:

Descarga la Guía de Sensores de Suelo

Preguntas frecuentes

¿Qué es el riego deficitario controlado?

Es aplicar menos agua de la que el cultivo usaría con riego completo, concentrando el recorte en las fases en las que es menos sensible al estrés y protegiendo las sensibles. No es lo mismo que el sostenido, que recorta igual todo el ciclo.

¿En qué época se aplica el RDC en el almendro?

En el llenado del grano, de finales de primavera a principios de verano. Según el IFAPA, no conviene recortar de marzo a mediados de mayo, cuando cuaja y crece el fruto y brota el árbol, ni en poscosecha, en septiembre y octubre, porque de ahí depende la floración del año siguiente.

¿Y en el olivar?

En verano, una vez endurecido el hueso: en el ensayo de Villena, de julio a septiembre. Cubre la primavera y, en almazara, sobre todo el otoño, cuando se forma el aceite. En aceituna de mesa, los recortes deben ser menores para no perder calibre.

¿Se pierde producción con el riego deficitario?

Depende de la fase y de cuánto recortes. En Villena, recortar solo en el endurecimiento del hueso ahorró un 22 % de agua con el mismo aceite, mientras que una variante más dura perdió un 9 %. En almendro el riesgo es mayor: en un ensayo en Sevilla la cosecha cayó con fuerza en 2018.

¿Cómo sé si el estrés ya es demasiado?

Midiendo, no por calendario. La humedad del suelo en la zona de raíces, mejor a dos profundidades, te dice si el perfil aún guarda agua útil o si el recorte ya está agotando la reserva. Contrástala con el potencial hídrico de tallo si puedes medirlo.

¿Qué sensores ayudan a gestionar el RDC?

Sensores de humedad de suelo en la zona de raíces, a una o dos profundidades. En Prismab, el AT32 mide humedad, conductividad y temperatura; el Link envía los datos sin SIM ni WiFi y dura 2 años con 4 pilas AA; y el panel en la nube, sin cuotas, guarda el histórico para comparar fases y campañas.

Foto de portada: LBM1948, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Almendras verdes: 3268zauber, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

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